lunes, 11 de octubre de 2010

HISTORIA DE PAPEL PRENSA

Papel Prensa ayer y hoy

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Fecha: 
23/06/2010 (Todo el día)
Una empresa financiada por el Estado y apropiada por el Grupo Clarín mediante los oficios de la dictadura videlista.
“(Papel Prensa es)… uno de los casos de corrupción mas graves de la historia argentina y que sirve, como pocos, para poner de manifiesto las relaciones y procedimientos empleados por los grandes grupos de poder”.
“La historia de la creación de la empresa Papel Prensa, de los sucesivos traspasos accionarios, de la intervención del grupo terrorista montoneros y su operador financiero David Graiver, de las negociaciones de la Junta Militar con los titulares de la empresa detenidos, a pesar de saber que administraban bienes de los que ellos calificaban como “subversión apátrida” y, finalmente el acuerdo entre los herederos de David Graiver y el gobierno de Raúl Alfonsín por el cual se le reintegraron los bienes a pesar de hallarse acreditado que parte de los mismos correspondían al rescate pagado por el secuestro de Juan y Jorge Born, configura una historia real sobre el manejo del poder que ni el mejor novelista pudo imaginar”. (Extraído de Detrás del Espejo, Ricardo y Fernando Molinas, BEAS, 1993).
El intento prepotente del gobierno kirchnerista para apropiarse de la empresa Papel Prensa de cualquier modo, tiene el objetivo de debilitar al monopolio Clarín y el diario La Nación, para conformar un grupo propio, monopólico de medios, capaz de proponerse ocultar ante las grandes masas la verdadera esencia entreguista y hambreadora de todas sus políticas y en lo inmediato, posibilitar la reelección en el 2011. Para tratar de hacer pasar un doble discurso en el que se presenta como garante de los derechos humanos, mientras mantiene procesados a miles de luchadores sindicales y sociales, incluyendo ahora al pueblo de Gualeguaychú, por el único delito de defender la vida. O proclamarse progresista mientras crece el hambre y la pobreza y se paga como nunca se hizo, la deuda externa usuraria. Para esos intentos mezcla verdades, medio-verdades y mentiras, sin el más mínimo escrúpulo, ni ataduras. Con una audacia y osadía digna de mejor causa.
En el caso de Papel Prensa utiliza el despojo escandaloso al pueblo argentino que finalizó con la apropiación indebida del monopolio del papel de diario por las empresas propietarias de los diarios Clarín, La Nación y en ese momento La Razón (de propiedad del Estado Mayor del Ejército).
Por lo que es una verdadera obligación de todos los sectores populares y revolucionarios, hacer los esfuerzos posibles para desnudar la verdad en el medio de la charca de falsedades. Como un aporte necesario a la unidad y desarrollo de la lucha popular contra la mentira, la entrega y el hambre kirchneristas.
En el caso del PCR nos toca una particular responsabilidad, ya que podemos afirmar con orgullo, que no hubo otra organización popular que luchara tanto, para impedir la consumación del fraude al pueblo argentino, en beneficio de los sectores monopólicos dominantes en el momento en que se consumó lo principal de la entrega de Papel Prensa.
Muchos compañeros arriesgaron su vida para hacer esa denuncia, bajo la dictadura de Videla, varios cayeron en la ola represiva que desató la dictadura de Videla-Lanusse contra nosotros por esa denuncia.
Al punto tal que, en 1984, cuando el diputado nacional peronista Norberto Imbelloni hace la denuncia que permitió al fiscal nacional Ricardo Molinas la investigación sobre Papel Prensa, lo hace citando como principal testimonio a Irene Capdevilla, nombre supuesto con que los camaradas del PCR editaron en 1977, en pleno terror dictatorial, el folleto titulado “La verdad sobre el caso Graiver”.
Mientras que los sectores de los que el gobierno kirchneristas se considera heredero, fueron partícipes y beneficiarios principales de la estafa. Incluyendo al Partido “Comunista” ahora devenido en “ultrakirchnerista”, como parte de la campaña con la que embellecieron la dictadura pro-rusa y sus figuras principales como Videla con Lanusse detrás del trono.

La verdadera historia
“Desde su creación, pasando por su transferencia al denominado grupo “Graiver”, el dramático fin de éste, la intervención que le cupo a las autoridades del denominado Proceso de Reorganización Nacional, hasta la posterior adquisición del paquete accionario mayoritario por parte de tres de los mas importantes periódicos de la Capital Federal y la transacción del Estado con el grupo Graiver… Papel Prensa ha sido motivo de duras y públicas polémicas y de intrincados trámites judiciales y administrativos judiciales y administrativos” (Detrás del Espejo).
En 1969, Onganía creó el Fondo para la fabricación de papel de diario, a través de la creación de nuevos impuestos. En 1971 se llamó a concurso para la instalación de una planta para producir papel prensa. A pesar de que gran parte del capital era aportado directa o indirectamente por el gobierno, el llamado se declaró desierto.
En 1972, ya con Lanusse al mando de la dictadura, se adjudicó directamente la obra con uno de los grupos perdedores en el llamado anterior: el grupo Civita, Doretti, Rey y Editorial Abril. Sin cumplir ninguno de los requisitos y garantías, modificando las bases y ampliando los beneficios directos e indirectos.
Con apoyo de la dictadura y mediante maniobras ilegales, el “grupo fundador” llegó a tener el 80% del paquete accionarlo principal.
En 1973 aparece en escena el grupo Graiver, que a través del testaferro Rey, se hace dueño ilegalmente también de la mayoría accionaria.
David Graiver inició su meteórica carrera ascendente durante la dictadura primero como secretario del ministro de Bienestar Social, Francisco Manrique, y luego del de Economía, Gelbard.
Un salto muy grande ocurrió cuando la organización Montoneros le entrega para su administración los millones de dólares obtenidos de la empresa Bunge y Born por el secuestro de dos de sus ejecutivos, a través de un misterioso emisario, el “Doctor Paz” o “Doctor Peñaloza”.
Fue acrecentando sus compras y negociados hasta adquirir el Banco de Bruselas y un banco en los mismísimos Estados Unidos.
Pero pronto comenzó la caída y creció el escándalo. Acrecentado por la misteriosa muerte de David Graiver, en un más que misterioso accidente de aviación en octubre de 1976.
En paralelo con su crecimiento, fueron aumentando las contradicciones al interior de la dictadura militar, entre el grupo pro-ruso de Videla-Viola y el grupo más proyanqui que con Camps y la Policía de la Provincia de Buenos Aires como ariete, avanzó en la investigación del grupo Graiver y de sus relaciones con los montoneros, a través de secuestros y torturas.
Se creó así una delicadísima situación al interior de la Junta Militar, que negociación mediante, impuso el traspaso de Papel Prensa a un grupo empresario constituido por los diarios Clarín, La Nación y La Razón. Mediante el pago de sumas irrisorias, aumentando aún más los beneficios fiscales, como si no fuera suficiente beneficio, detentaron por muchísimos años la producción del principal insumo de la prensa escrita: el papel de diario.
Conviene destacar aquí que el monopolio pro-ruso dueño del diario Clarín, fue junto con el grupo Timmerman (diario La Opinión) y La Nación, decisivo en la campaña de opinión tendiente a justificar al golpe de Estado que derrocó a Isabel Perón e impuso el terror en el país. Y en su embellecimiento posterior mientras duró la hegemonía pro-rusa de Videla-Viola.
Así como señalar que hasta su ruptura por las contradicciones por arriba, fue impulsor decisivo de todas las medidas entreguistas y hambreadoras de los gobiernos kirchneristas, que por eso mismo apoyaron y favorecieron desde el Estado, el desarrollo y los negociados de Papel Prensa hasta la ruptura y prorrogaron por muchísimos años las concesiones al grupo Clarín.
Una propuesta
Sería un agravio al pueblo argentino que pagó con sus sufrimientos varias veces el valor de la empresa, que a punta de pistola del matón Moreno, el kirchnerismo se apropie de ella, para crear mejores condiciones a un grupo monopólico de medios a su servicio. Para que sirva al desarrollo del doble discurso y para ocultar la esencia reaccionaria de sus políticas de hambre y entrega. Así sea bajo la “cubierta” de Cristóbal López, de los “capitalistas nacionales” amigos o los funcionarios enriquecidos ilícitamente.
Pero también es un agravio permanente que el monopolio del papel lo continúen usufructuando en lo económico y en lo político, monopolios proimperialistas, defensores de todo lo reaccionario que ha sufrido y sufre el país. Recordemos como anécdota que el diario Clarín (en aplicación del lema que dice que solo existe lo que construye Clarín) decidió que el PCR no existía, prohibiendo hasta la mención de su nombre durante décadas. O que el miembro del directorio de La Nación, Escribano, en sus editoriales dijera que “corría el vodka” en la redacción de nuestro periódico Nueva Hora, por nuestras denuncias a la dictadura, al imperialismo ruso y al escándalo Graiver-Papel Prensa.
Entiendo que hay sobradísimas razones para crear un amplio movimiento que exija la expropiación sin indemnización de la empresa Papel Prensa con una modalidad que la mantenga fuera de las garras del kirchnerismo y los monopolios reaccionarios, y bajo el control de las organizaciones sindicales, sociales y políticas populares. De modo que constituya un verdadero apoyo a la prensa independiente y popular en primera instancia, y a una política editorial cultural y educativa mas vasta.
Sería además un justo reconocimiento a la lucha antiimperialista y antimonopolista del pueblo argentino en general y en particular para los que denunciaron y lucharon por impedir esta historia de estafa y de muerte.

Autor: 
escribe Luis Molinas

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